Baeza

Historia y geografía
En el centro de la provincia de Jaén, en una loma circundada por los valles de dos ríos, el Guadalquivir y su principal afluente, el Guadallmar, encontramos Baeza, una atalaya natural a unos 800 metros de altitud sobre el nivel del mar que vigila las fértiles tierras de los valles que se extienden hacia el oeste. Sus orígenes datan de los primeros asentamientos durante la Edad del Bronce, período en el que se cree que se llegó a constituir un importante núcleo de la cultura del Algar. La época romana supuso la constitución de una ciudad totalmente establecida, con su tuerte y su cinturón amurallado. Los árabes se establecieron y bajo su dominación, la ciudad conoció un importante desarrollo gracias a sus fértiles tierras y su situación estratégica, siendo incluso la capital de un reino de Taifas que se extendió por gran parte del territorio jiennense. Baeza tiene su época de mayor esplendor entre los siglos XV y XVII, cuando su economía prospera gracias a la agricultura e Impulsada por la Universidad Baezana. Así, a Baeza, junto con la vecina ciudad de Úbeda, se la conoce como la cuna del Renacimiento español. En reconocimiento a esta realidad, la UNESCO concede a Baeza el nombramiento como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 2003. Baeza es una ciudad que se encuentra a nueve km de Úbeda. Su término tiene 19.447 km2 y una población de algo más de 18.000 habitantes. El clima de Baeza es continental a causa de su emplazamiento interior y a gran altitud. En esta población los inviernos son muy fríos y secos y los veranos calurosos, aunque en las noches estivales refresca.

Monumentos y museos
En los días claros puede verse desde Jaén la silueta pétrea de Baeza, uno de los conjuntos monumentales renacentistas más importantes de España. La Plaza del Mercado, foro público de la ciudad, está flanqueada por soportales y adornada por galerías como el Balcón del Concejo y la Alhóndiga. Dos puertas gemelas recuerdan la cinta de murallas que guardó la ciudad durante la ocupación musulmana y dan paso al centro histórico baezano: la Puerta de Jaén y el Arco de Villalar. Bajo el Arco del Barbudo pasó el poeta Jorge Manrique. Por el paseo de la muralla anduvo en íntimo diálogo con la naturaleza y la poesía Antonio Machado. La Plaza de Santa María, corazón baezano, concentra la mayor parte de monumentos: la Catedral, las Casas Consistoriales Altas, la Fuente de Santa María; el Seminario de San Felipe, hoy sede de la Universidad Internacional de Andalucía; el Palacio de Jabalquinto, bello ejemplo del gótico flamígero; la Casa-Palacio de Rubín de Ceballos, a espaldas de la Catedral; la antigua Universidad, que conserva el aula donde impartió clases Antonio Machado; y en un rincón recoleto, casi inadvertida por su sencillez, la Iglesia de la Santa Cruz, uno de los pocos exponentes del románico andaluz.

Fiestas y tradiciones
El Corpus Christi tiene lugar en mayo o en junio. Su celebración viene realizándose en Baeza desde la Edad Media. La ciudad se engalana de forma especial para acoger el paso de la Custodia, magnífica obra de orfebrería del siglo XVIII en plata y oro. Las calles por donde pasa la Custodia se embellecen con altares, alfombras de flores y de serrín de colores, macetas, toldos y colgaduras.

La Feria de Agosto se celebra en honor de la Virgen del Alcázar, patrona de la ciudad. Los actos religiosos comienzan el 9 de agosto y concluyen el 15, día de la Virgen, con la procesión. En torno a esta fecha se realizan diversos actos como competiciones deportivas espectáculos taurinos, actos culturales, teatro, conciertos, verbenas populares. La Romería de Baeza tiene lugar el primer fin de semana de septiembre en honor al Santísimo Cristo de la Yedra y Nuestra Señora del Rosel, y está considerada como una de las más antiguas de Andalucía.

Gastronomía y artesanía
El aceite de oliva es el rey de la cocina de Baeza y de toda la provincia jiennense, la mayor productora de Europa. Los hornazos, las empanadillas de Vigilia y la cazuela en Semana Santa, las gachas y tortas de nueces el Día de los Santos son platos típicos. Los productos de la huerta, cereales, legumbres, vinos, caza menor (perdiz, zorzal, liebre...), aves de corral, conejo, cerdo, son los protagonistas de los guisos de la zona, siempre presididos por la excelencia del aceite de oliva, presente en los platos cocinado o en crudo: en las tostadas del desayuno hechas en las ascuas de la lumbre, con su pizca de sal y su untura de diente de ajo; en las ensaladas, como la denominada Pipirrana, en cuya receta, además del valorado aceite de oliva, aparece el tomate, la cebolleta, el bacalao asado, la sal y el orégano; en el lomo de cerdo en adobo, muy de esta tierra.

Una buena idea es regalar aceite envasado en artísticas botellas o pequeñas aceiteras de latón dando así cumplido ejemplo de promoción del producto base de la cocina andaluza, el aceite de oliva virgen extra, artesanía de la zona está principalmente orientada hacia la ebanistería y la talla de objetos de madera. La cerámica, la forja del hierro y los productos textiles también son labores propias de los artesanos de Baeza.

Andalucía

RIQUEZA NATURAL
Esta región ofrece una variedad paisajística que abarca desde las cumbres blancas de Sierra Nevada hasta las cálidas campiñas del valle del Guadalquivir, pasando de espacios volcánicos como los del desierto  de Tabernas a las frondosas sierras de media montaña.

El litoral andaluz, con sus casi 900 kilómetros de longitud, alberga hermosas playas y poblaciones, diseminadas entre la Costa de Almería, la Costa Tropical granadina, la Costa del Sol en Málaga y la Costa de la Luz de Cádiz y Huelva. Bañada por el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, la costa andaluza ofrece playas de arenas finas y doradas y recónditas calas de aguas claras y cálidas, con excepcionales fondos marinos. El Parque Nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994, es la mayor reserva ecológica de Europa y una de las joyas naturales de Andalucía.

GOLF, DEPORTES NÁUTICOS Y TURISMO ACTIVO
Esta Ingente riqueza natural es el mejor marco para practicar deportes en pleno contacto con la naturaleza: senderismo, escalada, espeleología, montañismo, barranquismo, parapente, vuelo libre, equitación, caza, pesca, submarinismo, surf, esquí... Todas estas posibilidades se encuentran en Andalucía. Las ocho provincias disfrutan de modernas instalaciones para la práctica del deporte de alta competición, lo que revela a Andalucía como destino para los amantes del deporte. Esta oferta se complementa con infraestructuras de primer orden que sirven como escenario frecuente para citas deportivas internacionales: la Estación de Esquí y Montaña de Sierra Nevada, el Circuito Permanente de Velocidad de Jerez, el centenar de campos de golf repartidos por toda Andalucía, con mención especial a la Costa del Sol (donde se concentra la mayor densidad de toda Europa), los 39 puertos deportivos, algunos de reconocida fama como el malagueño Puerto Banús...

PATRIMONIO MONUMENTAL Y RUTAS CULTURALES
No podemos olvidar la milenaria historia de esta tierra que ha heredado un impresionante legado monumental repartido por toda su geografía. Unas condiciones climáticas favorables, junto a la fertilidad y la riqueza mineral de los suelos andaluces han facilitado la presencia continuada de diversas civilizaciones desde la Prehistoria. Tartesios, fenicios, íberos y cartagineses fueron las primeras civilizaciones en establecerse en Andalucía. En el 206 a.C, la ciudad de Gadir (Cádiz), el último baluarte de los cartagineses en Iberia, se entrega al ejercito de Roma. Se inicia así la romanización en Andalucía, que Augusto constituiría como provincia imperial con el nombre de Botica. Al esplendor del Imperio Romano, que ha dejado sus huellas en ciudades como Itálica, en Santiponce (Sevilla), le sucederán visigodos y bizantinos, hasta que en el año 711 se inicia una rápida penetración musulmana. La cultura andalusí es el origen de muchas costumbres andaluzas y la creadora de algunos de los monumentos más impresionantes de Andalucía, declarados Patrimonio de la Humanidad: la Mezquita Catedral de Córdoba y su centro histórico; la Alhambra, el Generalife y el Albayzín de Granada y la Giralda y el Alcázar sevillanos. Sin embargo, no sólo las capitales de provincia se hacen eco de este esplendoroso pasado. La mayoría de las ciudades y pueblos andaluces nos permiten seguir las trazas de una rica y dilatada vida artística: las valiosas arquitecturas islámica, renacentista o barroca se dejan ver en innumerables fortalezas, castillos, Iglesias, conventos, palacios y demás construcciones que conforman la Andalucía histórica. Un buen ejemplo de esto podemos encontrarlo en los conjuntos renacentistas de Úbeda y Baeza, también declarados Patrimonio de la Humanidad. Rutas culturales como las que forman parte del Legado Andalusí (rutas del Califato, Washington Irving, Nazaríes, Almorávides y Almohades,...), la Ruta de la Bétlca Romana, la del Tempra-nillo, junto a una interesante oferta museística, son la mejor forma de aproximarse a una visión cultural de Andalucía, que podemos completar visitando las casas museos de artistas andaluces de reconocida fama internacional como Picasso, Lorca o Albertl, entre otros.

FLAMENCO, FIESTAS Y GASTRONOMÍA
El Flamenco constituye una de las señas de identidad de esta tierra además de ser un patrimonio cultural de primer orden que vertebra numerosas rutas temáticas (Ruta de los Cantes Básicos, Minera, de Huelva y sus fandangos, etc.). Andalucía no puede entenderse ni vivirse completamente sin sumergirse en sus fiestas, tradiciones y sabores. Romerías multitudinarias como la del Rocío, las ferias, la Semana Santa o carnavales son algunas de las citas ineludibles del calendario festivo andaluz, tan variado como su propio territorio geográfico. Otra vía para acercarse a Andalucía es la gastronómica, que además constituye una fuente de salud. La alimentación mediterránea basada en los productos frescos del mar y en nuestra rica agricultura, cuenta con el aceite de oliva como valor supremo.

Nuestros vinos de excelente calidad -Andalucía cuenta con seis denominaciones de origen-, el gazpacho, chacinas como el jamón ibérico y una exquisita repostería, son algunos de los sabores más reconocidos del universo gastronómico andaluz, donde encontraremos un fiel reflejo de la herencia andalusí.

ANDALUCÍA RURAL
A la buena mesa, se suman los atractivos naturales que el medio rural ofrece en Andalucía: pueblos blancos, suspendidos en el tiempo y rodeados de entornos naturales espectaculares. Zonas como las Alpujarras granadina y alménense o los pueblos blancos de la Sierra de Cádiz o Málaga. La amplia oferta de balnearios, spas, baños árabes y curhoteles ha convertido a la región andaluza en el destino óptimo para aquellos que buscan descansar y recuperarse de la fatiga y el estrés.

El Paraíso de la Naturaleza
Espesos y umbríos bosques, desiertos volcánicos, las cumbres más altas de la Península Ibérica, extensos humedales, tramos de costa sin apenas traza humana..., son algunos de los paisajes que Andalucía brinda a aquellos que la visitan y que invitan a disfrutar de esta naturaleza salvaje; a ampliar nuevos conocimientos, a hacer toda clase de deportes, descansar o, simplemente, perder agradablemente el tiempo en un ambiente tranquilo.

El 18% del territorio andaluz se Integra en una amplia red de Espacios Naturales (más de 80) lo que sitúa a Andalucía a la cabeza de las comunidades españolas en la defensa de su patrimonio medioambiental. Esta riqueza natural comprende los 24 parques naturales repartidos por todo el territorio andaluz, que se corresponden con espacios montañosos y boscosos (algunos de los cuales albergan auténticos tesoros botánicos como el Pinsapo en los parques naturales Sierra de Grazalema y Sierra de las Nieves), y con áreas litorales, como el Parque Natural Cabo de Gata-NQar, entre otros. A todos ellos hay que añadir la extraordinaria importancia ecológica de los parques nacionales de Doñana (refugio del lince ibérico) y Sierra Nevada (hogar de los picos más elevados de toda la Península Ibérica: Mulhacén, 3.481 m. y Veleta, 3.392 m.), ambos declarados por la Unesco Reservas de la Biosfera.

Las Reservas (28) y Parajes (32) naturales complementan el mapa físico de Andalucía. De menor extensión que los parques, las reservas son en su mayoría enclaves húmedos de vital importancia ecológica para la flora y la fauna, especialmente para las aves. Los parajes, por su parte, nos ofrecen una interesante variedad paisajística que nos traslada desde las sinuosas formaciones de roca kárstica del Torcal de Antequera, hasta Tabernas, en Almería, el único desierto en Europa. La Cueva de Nerja, la Gruta de las Maravillas o los Infiernos de Loja, entre otros, son algunos de los que componen este privilegiado enclave natural que es Andalucía.